| Un juego de hace 24 años que sigue joven y con ganas de hacer pasar muy buenos ratos. |
B-17, La reina de los Cielos es un título mítico en la historia del wargame, concretamente en su vertiente de juegos en solitario. Diseñado por Glen Frank y con ilustraciones de Dale Sheaffer y Joe DeMarco se publicó en 1983 por Avalon Hill, compañía ya desaparecida y cuyos derechos pertenecen ahora a Hasbro. Pasa por ser el primer juego en solitario publicado en caja. En la actualidad está descatalogado, y sin perspectivas de reedición. Representas un B-17 de la “Poderosa Octava” basado en Inglaterra en misiones de bombardeo contra Alemania. Se le critica al juego que carece de opciones tácticas y que el jugador es un mero observador de los eventos del juego. Es cierto, pero ¿qué opciones tienes a bordo de un B-17?. Yo creo que muy pocas, volar lo más rápido posible y lo más cerca que puedas de tus compañeros. Las únicas decisiones que puedes tomar son elegir quien dispara contra los cazas, si abortar la misión, mover a los tripulantes, y alguna más. Algunos lo han definido como “orgía de dados” por la cantidad de tiradas y consultas a tablas que se hacen, pero no queda otro remedio, tú has de resolver todas las situaciones. El reglamento es muy sencillo y la mecánica de juego se coge enseguida. La jugabilidad es altísima, resultando todas las misiones diferentes. Y es muy difícil completar las 25 misiones con un solo avión. Y que las complete toda la dotación también, pero la guerra es así. La comunidad de jugadores siempre ha sido muy activa y se han publicado multitud de variantes: volar misiones con B-24, con Lancaster británicos, nuevas fichas traducidas al castellano, pertenecer a la 15ª Fuerza Aérea con base en Italia, usar sistemas de blancos secundarios, hacerte campañas de B-24 desde diferentes aeródromos en África. Ha sido un juego muy usado para partidas multitudinarias en convenciones (aún recuerdo una noche de Abril que en mi antiguo club nos embarcamos chopocientos en una misión a Berlín para felicitar a Adolf el cumpleaños).  Hoy, con las facilidades que aporta Internet, todas estas variantes y más están disponibles en diferentes páginas. También ha aparecido varios Grupos de Bombardeo Virtuales: vuelas tu misión en casa y mandas los resultados a un gamemaster, una vez recibidos todos (en el caso de la 10ª Ala de Bombarderos Pesados donde yo vuelo somos 48 dotaciones) se realizan estadísticas, se asignan medallas, y se ve el nivel de éxito o fracaso alcanzado. Por si queréis echarles un vistazo aquí os pongo algunas: 10ª Ala de Bombarderos Pesados 88 Grupo de Bombardeo , basados en Sterparone Field, Italia 200 Grupo de Bombardeo , dotados de B-24. En fin, un clásico que se resiste a morir y que a pesar de toda la tecnología actual tiene un encanto especial, con sabor a taza de café caliente y tarde lluviosa.
A continuación os dejo dos AAR, el primero es el de mi última misión con la 10ª Ala, y el segundo es la traducción de uno que encontré por la red y me encantó, ignoro quien es su autor: 20 de Agosto de 1944. Deopham Green, Inglaterra Doy gracias al Señor por que hayamos podido regresar sanos y salvos todos de esta nuestra quinta misión.
Hoy nos han levantado pronto, y tras un abundante desayuno, ¡cómo echo de menos la mermelada de grosellas!, nos hemos reunido en la sala principal de la base. Estaba presente el comandante de nuestra ala, el general Steve Dixon, que nos ha felicitado por nuestra última misión. Es una gran persona, muy preocupada por nuestro bienestar, pero rígido y justo. Ha descorrido una cortina y nos ha señalado el objetivo para hoy: fábricas de aviones en Leipzig. A continuación se ha despedido y ha cedido la palabra al oficial de operaciones, que nos ha proporcionado todos los datos de la misión: nos acercaríamos a través de Holanda, y gracias a las nuevas bases de cazas en el norte de Francia la cobertura aérea será excelente hasta el objetivo, no esperándose caza enemiga hasta entrar en Alemania. Las condiciones climatológicas esperadas, tanto sobre la base, hacía un día estupendo, claro y templado, como sobre el objetivo son buenas. Esto último, unido a que la previsión de flak sea moderada, no nos ha hecho mucha gracia. Vale que eso facilita mucho nuestra tarea, pero también nos hace más vulnerables.
Hoy el 401 Escuadrón ha volado en el centro de la formación, por lo que el apoyo del resto de las naves ha sido casi total. Nada más penetrar en Alemania la caza enemiga ha comenzado a hostigarnos, pero hemos seguido todo el jaleo por la radio, nadie se ha acercado al “Rumble Doll”. Llegando a Leipzig dos Me-109 han traspasado la pantalla de cobertura y se han dirigido contra nosotros: uno por las 1200 a nivel y otro por las 0900 alto. Contra el que venía de frente, tanto Pat (teniente Patrick Scialfa, bombardero) como Grant (sargento Moris Grant, ametrallador ventral) han fallado, afortunadamente él tan sólo ha conseguido hacer algunos agujeros sin importancia. El Messerschmitt de las 0900 lo ha tenido peor, las ráfagas del griego (sargento especialista Achilles Karianidis, ingeniero) han forzado al caza enemigo a dirigirse contra la cortina de balas de Kurt (sargento Curtiss “Kurt” Flont, ametrallados de babor), que ha logrado alcanzarle y evitar que disparara contra nosotros.
El infierno se ha desatado al alcanzar el objetivo, la flak ha estado muy certera y nos han alcanzado al menos cinco veces, principalmente en el ala de estribor, donde han quedado los flaps inutilizados y algo desgarrada la raíz del ala. Pero lo peor ha sido que la metralla ha alcanzado el compartimiento de la radio y nos hemos quedado sin comunicación interna.
A pesar del bamboleo provocado por la flak, Pat ha tenido la serenidad suficiente para colocar al menos un 30% de las bombas en el punto de impacto.
Nada más emprender el regreso, dos nuevos cazas alemanes vinieron hacia nosotros, uno de frente, que se vio sorprendido por un P-51 y se alejó sin disparar, y otro por babor, a las 1030 bajo, Grant y Kurt lo ametrallaron, evitando que dispara con tranquilidad, y tras rebasarnos desapareció. Al poco tiempo dos nuevos cazas se nos acercaron por el frente, pero de nuevo los escoltas nos los quitaron de encima.
El viaje de regreso continuó tranquilo hasta alcanzar la frontera con Holanda, allí, una nueva oleada de 109’s se abatió sobre el “Rumble Doll”, ¡cuatro y de frente!, la falta de comunicación interna no nos permitía coordinarnos y aquello parecía el final. Milagrosamente dos “Mustang” aparecieron desde lo alto y se enfrentaron a dos de los cazas enemigos, Pat abrió fuego y un humo negruzco brotó del 109 que nos embestía desde las 1200 bajo, que dañado, desistió del ataque. JJ (teniente John Jones, navegante) ha sido el hombre del día, logrando derribar al cuarto caza que pretendía atacarnos por babor.
A partir de ahí el viaje ha sido un paseo, todos sanos y con el “Rumble Doll” en unas condiciones casi perfectas. (Extracto del diario personal del capitán Ian Telfer, piloto y comandante del "Rumble Doll") Entrevista con un veterano por Robert Kabance II Clase de 4º Curso de la Srta. Miller 1 de Junio de 2005 Como trabajo para el Día de los Caídos elijo entrevistar a un veterano. Mi bisabuelo es el sargento Robert Kabance. Estuvo en la Segunda Guerra Mundial. Era ametrallador lateral en un bombardero B-17. Yo me llamo Robert en su recuerdo. Le pregunté acerca de la guerra durante nuestra comida familiar del Día de los Caídos. Él me contó que había volado hasta Berlín. Su B-17 se llamaba “Red Molly” por que mi bisabuela era pelirroja. Ahora está canosa. Él dijo que el “Red Molly” era un avión afortunado, pues en cuatro misiones nadie había muerto o había sido gravemente herido. Los B-17 tienen diez hombres dentro. Volar a Berlín era la quinta misión. Dijo que la misión comenzó bien. Había muchos B-17. Y el “Red Molly” estaba justo en medio de todos. Volaron durante horas. Había un montón de cazas alemanes tratando de derribar los B-17, pero tan sólo uno logró disparar contra el “Red Molly” antes de llegar a Berlín. Falló. Cuando llegaron a Berlín, al “Red Molly” se le acabó la suerte. Tres cazas Focke-Wulf 190 alemanes pasaron entre los amiguitos y dispararon al “Red Molly”. Los amiguitos eran los cazas norteamericanos. Mi bisabuelo dijo que el teniente Nabarette derribó uno. El teniente Nabarette era el bombardero, y su trabajo era dejar caer las bombas. Mi bisabuelo no pudo disparar por que los ametralladores laterales sólo pueden disparar por los lados. Hay dos ametralladores laterales en un B-17. Los otros cazas alemanes dispararon al “Red Molly”. El capitán Iaciafano resultó malherido. Era el piloto y no pudo seguir manejando el avión. El teniente Laake fue alcanzado. Era el copiloto, pero podía manejar el avión. El sargento Jablonowsky murió. Era el otro ametrallador lateral y estaba al lado de mi bisabuelo. Mi bisabuelo recibió un tiro en una pierna. Se la vendó y pudo seguir disparando. La radio y la mira de bombardeo se estropearon. Cuando eso ocurre, el bombardero deja caer las bombas cuando ve que los demás B-17 dejan caer las suyas, pero es difícil darle a algo cuando haces eso. Después de dejar caer las bombas, mi bisabuelo disparó a un caza enemigo. Le dio, pero no lo derribó. Entonces un Me-110 disparó al “Red Molly”. Los Me-110 tienen dos motores. Disparó contra el “Red Molly” una y otra vez, sin impactar contra nada importante hasta que le dio a un depósito de gasolina. El depósito de gasolina se incendió. El teniente Laake dijo a todo el mundo que evacuaran. Mi bisabuelo tuvo que saltar en paracaídas. El capitán Iaciafano estaba muy malherido como para saltar en paracaídas, así que murió cuando el “Red Molly” se estrelló. Mi bisabuelo tuvo que estar en un campo de prisioneros. Él se alegró cuando la Segunda Guerra Mundial terminó y pudo volver a América y ver a mi bisabuela. Estaba triste por la muerte del capitán Iaciafano y del sargento Jablonowsky. El sargento Jablonowsky era su amigo. |
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Escrito por: iosef () on 03-04-2007 16:04