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Blindados españoles en el ejército alemán
domingo, 27 de septiembre de 2009
 

Escrito por Panzerfrog,


La España de los años 30 y 40 no destacó por su avanzado nivel industrial o tecnológico. Sin embargo, esta es la insólita historia de cómo un puñado de vehículos blindados fabricados en España acabaron sus días sirviendo en la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial.

 

    Entre las décadas de los treinta y cuarenta del siglo XX, España era considerada como una nación de segundo orden en Europa, retrasada tecnológica e industrialmente. La Guerra Civil Española se ha considerado el preludio de la Segunda Guerra Mundial y campo de experimentación para las tácticas y técnicas que caracterizarían la inminente contienda global. Las estrategias y armas que se pusieron a prueba en suelo español eran en su inmensa mayoría de origen extranjero (italianas, alemanas o rusas casi todas); y desde luego la guerra blindada, en plena eclosión en Europa, aún no había irrumpido con fuerza en España. La Guerra Civil Española fue una guerra principalmente de infantería, en la que los carros tuvieron un papel pequeño, tanto por su número como por su utilización, a pesar de los esfuerzos propagandísticos de ambos bandos por demostrar lo contrario. Sin embargo, en España se llegaron a producir algunos medios blindados, que azarosamente, e incluso con algo de ironía, llegaron a servir en las filas de la Wehrmacht.

 

    La industria armamentística española era curiosamente prolífica, sobre todo en lo relativo a armas cortas. Pistolas españolas llegaron a abastecer a ejércitos tan importantes como el francés o el británico. Sin embargo el país carecía del entramado industrial y tecnológico necesario para producir los medios modernos esenciales para la guerra motorizada. Los medios acorazados españoles se reducían a unas docenas de tanques franceses de la I Guerra Mundial (FT-17 y St.Chaumond)  y el malogrado proyecto autóctono de blindado Trubia-Naval, derivado de los anteriores y de deficiente diseño. Sin embargo, el estallido de la guerra civil, combinado con el bloqueo internacional de armamento, estimuló fuertemente la necesidad redesarrollar medios blindados propios, sobre todo en el lado republicano, que fue el que más sufrió dicho embargo.

 

 

    En el mismo año 1936 la República comenzó a recibir ayuda militar soviética de todo tipo y en gran cantidad. Los vehículos blindados sobre ruedas llamaron la atención de las autoridades por ser más fáciles de manejar, producir y mantener que los tanques, al ser más sencillos técnicamente. También resultaron muy versátiles, siendo útiles tanto en tareas de combate como de seguridad interna. Incluso llegaron a emplearse como tanques con relativo éxito, sobre todo en los primeros meses de contienda, cuando la infantería franquista estaba peor equipada y poco acostumbrada a los vehículos de combate.

 

    Por todo esto, en el mismo año 1936, la República destinó una parte de sus escasos recursos industriales en producir vehículos blindados sobre ruedas, basándose en algunos de los modelos soviéticos recibidos. Estos vehículos dieron resultados dispares en combate. Los 20 vehículos FAI (o BA-I), basados en camiones Ford, demostraron tener un blindaje y armamento ligeros, y ser por ello vulnerables y fácil presa para los franquistas, que capturaron varios. Otra cosa fueron los BA-3 y su versión mejorada, los BA-6, de los que se recibieron 80. Se podían medir sin problemas a cualquier tanque que los franquistas desplegaran, pues estaba bien blindado y usaba la torreta del tanque T-26, con un potente cañón de 45 milímetros. En un principio fueron usados por tripulaciones mixtas de instructores soviéticos y soldados españoles, pero al final de la guerra sus tripulaciones fueron enteramente de españoles.

 

    Así pues, la República decidió fabricar versiones mejoradas de estos dos vehículos, bajo supervisión de técnicos e ingenieros soviéticos, para suplir así su dificultad para obtener medios blindados de otros países. Combinaron la técnica soviética con la experiencia naviera del Levante español, y las instalaciones preexistentes en la zona. 

 

    El primero de estos vehículos fue el UNL-35 (UNL viene de Unión Naval de Levante). Era una versión mejorada del FAI, o mejor dicho del BA-20, sucesor del FAI. Supervisó el proyecto el ingeniero Nikolai Alymov, que había participado en el proyecto análogo en la URSS anteriormente. En los astilleros de Valencia, reconvertidos en la Fábrica nº 22 de la Subsecretaría de Municiones y Armamentos, se inició la producción. Usaba el chasis del camión soviético ZIS-5 de tracción 4x2, aunque al final de la guerra, cuando la URSS cesó en sus envíos, se reconvirtieron también algunos camiones Ford V8 o Chevrolet. Tenía mejor blindaje (acero con cromo y níquel y muy inclinado), dos ametralladoras, y un tripulante más que el BA-20, pesando algo más de dos toneladas. Llegó a haber cuatro variantes del vehículo, incluyendo una ambulancia blindada, y se fabricó en Valencia hasta la destrucción de las plantas de montaje en 1938, momento en el que se trasladó la fabricación a la provincia de Alicante. Se entregaron alrededor de 140 unidades, llegando a un ritmo de fabricación de cinco al mes. Combatió con gran éxito en todos los frentes salvo el norte (destacando en Teruel), así como en el levantamiento anarquista de Barcelona.

 

 

   Blindados UNL-35 desplegados en Barcelona, durante los hechos de 1938

 

 

    El otro vehículo fabricado por los republicanos fue la Autoametralladora Blindado Medio Chevrolet 37 (también BC, blindado Chevrolet), más pesado que el UNL-35. Era un diseño netamente español, que combinaba elementos del UNL-35, el BA-6 y del camión Chevrolet SD 6x4, del que tomaba la tracción y el motor. Se fabricó en serie en dos plantas (en Barcelona y Valencia) al ritmo de 4 al mes, totalizando unos 70 entregados. Había dos variantes principales: una con la torreta de unos Renault FT-17 desechados recibidos de Polonia, que montaba el cañón corto Puteaux de 37 milímetros, y otra con las torretas estándar de T-26 y BA-6 averiados en combate. Tenía tres tripulantes, y montaba una o dos ametralladoras además del cañón, pesando en total algo menos de 5 toneladas. Sirvió en los Ejércitos Sur y de Levante, y en la 2ª división de ingenieros blindados.

 

    ¿Cómo llegaron estos modelos a servir en el ejército alemán?

 

    En las últimas semanas de la guerra, gran número de soldados republicanos huyeron con su equipo a territorio francés, donde fueron internados. Entre el gran número de vehículos que llevaron consigo se contaban unos 10 blindados Chevrolet 1937 y otros 20 UNL-35. Los franceses almacenaron este material y lo examinaron. Estos vehículos causaron buena impresión en los militares galos; tanta que un año después los movilizaron contra la invasión alemana de Francia. Se tiene constancia de que algunos de los Chevrolet 1937 combatieron en Dunquerque y cayeron en manos de los alemanes, que también los valoraron muy positivamente tras analizarlos. Dos de ellos se repintaron y rebautizaron como “Leopard” y “Jaguar”, y se emplearon en el frente ruso contra los soviéticos, y tal vez también en acciones contra partisanos en Yugoslavia (aunque esto último no está confirmado). Más adelante se les retiró la torreta y se les empleó como transportes blindados para corresponsales de guerra y personal de ese tipo. Por otra parte, algo similar sucedió con los UNL-35. Los franceses los emplearon contra los alemanes, y éstos a su vez usaron vehículos UNL-35 apresados en la invasión de la URSS. Algunos de ellos combatieron cerca de Moscú, pero todos se perdieron en combate.

 

    Cabe decir que los alemanes, al contrario de lo que se piensa, no contaban con suficientes elementos blindados y motorizados en sus filas, y dependieron mucho del parque móvil capturado a otros ejércitos. Sin embargo, es significativo que los vehículos españoles acabaran sirviendo en primera línea; de no haber gustado a los mandos germanos, habrían pasado a desempeñar tareas de instrucción, o defensa de aeródromos y seguridad interior. No deja de ser irónico que estos vehículos, fabricados por la República Española y basados en modelos soviéticos acabaran justamente sus días combatiendo en la URSS en manos de sus mayores enemigos. 

 

 

    Estos dos modelos también siguieron en servicio en las unidades blindadas del ejército español hasta 1957, año en que se retiraron de servicio.


   

Comentarios de usuarios  
 

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Mostrar 2 de 2 Comentarios

Muy interesante

Escrito por: Cannon () on 07-01-2010 21:01

Muy interesante

Escrito por: Cannon on 07-01-2010 21:01

No conocía esta historia, muy interesante, gracias ;)

 

» Responder a éste comentario...

Fantástico!!!

Escrito por: Pietrain () on 29-09-2009 00:41

Fantástico!!!

Escrito por: Pietrain on 29-09-2009 00:41

Fantástico artículo, perfectamente detallado y documentado. Desconocía por completo el tema. Se ve que sabes de lo que hablas. Muchas gracias por compartirlo, Panzerfrog... ;)

 

» Responder a éste comentario...

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